Los tiempos no han cambiado nada desde los días en que aquellos caballeros caminaban hacia las cruzadas lebantando sus estandartes aclamando la gloria, mientras caminan a una batalla tan incierta como su destino...
Batallas crueles donde los vencedores aclaman sus trofeos, y donde los vencidos inundan el campo con el color de aquella gloria incierta ...
